Esteban
El primer mártir
Lleno del Espíritu, predicó y fue apedreado, y Saulo guardaba la ropa de los que lo mataron.
Lleno de gracia y de poder
Esteban fue uno de los siete escogidos para servir a las mesas en la iglesia de Jerusalén, pero era mucho más que un administrador: «lleno de fe y del Espíritu Santo», hacía señales y hablaba con una sabiduría que nadie lograba refutar.
El sermón que le costó la vida
Ante el Sanedrín, Esteban vuelve a contar toda la historia de Israel para mostrar que el pueblo siempre había resistido a Dios, y ahora había rechazado al Justo. Es la predicación más larga de Hechos, y termina con él viendo «los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios».
El primer mártir, y una semilla
Apedreado, Esteban muere como murió Jesús: entregando el espíritu y perdonando a sus verdugos («¡Señor, no les tomes en cuenta este pecado!»). A los pies de los que lo mataban estaba un joven llamado Saulo. La muerte de Esteban no terminó nada: dispersó a la iglesia y plantó la semilla del mayor misionero de la historia.
Dónde leer en la Biblia
- Hechos 6–7
Conexiones
- vinculado a Pablo · referencia cruzada · Hechos 7:58