Naamán y el Río Jordán
Historia bíblica para niños de 3–8 años. Léanla juntos, hagan los gestos y conversen al final.
Naamán era el general del ejército de Siria. Era fuerte e importante, pero tenía una enfermedad de la piel llamada lepra.
👉 ¡Haz pose de fuerte, mostrando los músculos!
En su casa trabajaba una muchacha que había venido de lejos, de la tierra de Israel. Ella ayudaba a la esposa de Naamán.
👉 ¡Dile adiós con la mano a la muchacha!
La muchacha dijo: en Israel hay un profeta de Dios. ¡Él puede sanar a mi señor!
👉 ¡Levanta el dedo, como quien tiene una idea genial!
Naamán viajó con caballos, carros y regalos. Llegó a la puerta de la casa del profeta Eliseo.
👉 Galopa en tu lugar: ¡tacatá, tacatá!
Eliseo le envió un mensaje: «Ve y lávate siete veces en el Jordán». El Jordán es un río.
👉 Haz como que lees una notita: mmm, mmm…
¡Naamán se enojó! Pensaba que el profeta iba a hacer algo grandioso. ¿Solo lavarse en el río? ¡Hmpf!
👉 Cruza los brazos y di: ¡hmpf!
Sus ayudantes le dijeron con cariño: si fuera algo difícil, lo haría. ¿Por qué no hacer esta cosa sencilla?
👉 Di que sí con la cabeza: ¡vamos a intentarlo!
Entonces Naamán bajó al río y se zambulló: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… ¡SIETE veces! ¡Chapuzón!
👉 Tápate la nariz y zambúllete siete veces: ¡chapuzón!
¡Y su piel quedó suavecita, como la piel de un niño pequeño! ¡Naamán estaba sano!
👉 Pásate la mano por el brazo: ¡suavecito, suavecito!
Naamán volvió feliz y dijo: ¡ahora sé que hay un solo Dios verdadero! ¡Y una muchacha ayudó en eso!
👉 ¡Aplaude para la muchacha valiente!
Versículo: “su carne se volvió como la carne de un niño” (2 Reyes 5:14)
Para conversar con el niño
- ¿Cómo ayudó la muchacha a Naamán?
- ¿A quién le puedes contar que Dios lo ama?
Misión de la semana: Cuéntale a un amigo o una amiga algo bueno que Dios hizo.