David y el Gigante
Historia bíblica para niños de 3–8 años. Léanla juntos, hagan los gestos y conversen al final.
David era el hijo menor de Isaí. Cuidaba las ovejas de su papá en el campo. ¡Beeee!
👉 ¡Haz beee como las ovejas!
Había una guerra. Del otro lado del valle apareció Goliat, un guerrero gigante, con armadura de bronce brillante.
Goliat gritaba todos los días: ¡manden a alguien a pelear conmigo! Los soldados de Israel temblaban de miedo.
👉 ¡Párate de puntillas e infla el pecho, como un gigante!
David llevó panes y quesos a sus hermanos en el campamento. Allí oyó gritar a Goliat y no tuvo miedo.
David le dijo al rey Saúl: ¡yo voy! Dios me libró del león y del oso, y me va a librar ahora.
👉 ¡Ruge como un león y después gruñe como un oso!
Saúl le prestó su armadura. ¡Pero era tan grande y pesada que David ni podía caminar! ¡Clinc, clanc!
👉 ¡Camina por la sala bien torpe, como si la ropa fuera pesadísima!
David se quitó todo. Tomó su cayado, su honda y cinco piedras lisitas del arroyo.
👉 Cuenta las piedritas con los dedos: ¡1, 2, 3, 4, 5!
David le dijo a Goliat: «yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos». O sea: ¡Dios está conmigo!
David giró la honda: ¡fuuum, fuuum! La piedra voló y le pegó a Goliat en la frente. El gigante cayó al suelo: ¡BUM!
👉 Gira el brazo como una honda: ¡fuuum, fuuum! Y cae sentado: ¡BUM!
¡Los soldados celebraron! Todos vieron que la batalla es del Señor, y que Dios ayuda hasta a los pequeños.
👉 Salta y aplaude: ¡Dios es más grande!
Versículo: “porque del Señor es la batalla” (1 Samuel 17:47)
Para conversar con el niño
- ¿Cuál es un gigante (un miedo grande) en tu vida?
- ¿Cómo sabía David que Dios lo iba a ayudar?
Misión de la semana: Dibuja uno de tus miedos en un papel y ora con alguien de tu familia: ¡Dios, cuida esto por mí!