Daniel y los Leones
Historia bíblica para niños de 3–8 años. Léanla juntos, hagan los gestos y conversen al final.
Daniel trabajaba para el rey Darío. Era honesto y hacía todo muy bien. ¡El rey lo quería mucho!
Algunos hombres sintieron envidia. Buscaron un error en Daniel, ¡pero no encontraron ninguno!
👉 ¡Haz una lupa con las manos y busca por la sala!
Entonces hicieron un plan: una ley que decía que, por treinta días, nadie podía orar ni pedir nada, ¡solo al rey!
Daniel fue a su casa, abrió la ventana y se arrodilló para orar, tres veces al día, como siempre hacía.
👉 Arrodíllate, junta las manos y di bajito: ¡gracias, Dios!
Los hombres le contaron al rey. El rey se puso triste, porque quería a Daniel, pero la ley no podía cambiar.
A Daniel lo pusieron en el foso de los leones. El rey dijo: ¡tu Dios te va a librar!
Esa noche, el rey ni pudo dormir. ¿Y en el foso? ¡Dios mandó un ángel, que cerró la boca de los leones!
👉 ¡Tápate la boca con las manos, bien cerradita, como la de los leones!
Muy tempranito, el rey corrió al foso y llamó: ¡Daniel! Y Daniel respondió: ¡estoy bien, mi Dios me protegió!
👉 ¡Corre en tu lugar bien rapidito, como el rey!
¡Daniel salió sin ningún rasguño! El rey se puso muy feliz y escribió a todos: ¡el Dios de Daniel es el Dios vivo!
👉 Salta y celebra: ¡Dios me cuida!
Versículo: “Mi Dios envió a su ángel, el cual cerró la boca de los leones” (Daniel 6:22)
Para conversar con el niño
- ¿Cuándo te gusta hablar con Dios?
- ¿Cómo crees que se sintió Daniel en la mañana?
Misión de la semana: Elige tres momentos del día (al despertar, en el almuerzo y antes de dormir) para hablar con Dios, como Daniel.