Gedeón
El cobarde llamado valiente
Trillaba trigo a escondidas cuando el ángel lo llamó «varón esforzado y valiente»; con 300 hombres Dios venció a los madianitas.
El menor de su casa
El ángel saluda a Gedeón como «varón esforzado y valiente» mientras él se esconde trillando trigo por miedo a los madianitas. Se cree el menor de la familia más pequeña. Dios ve lo que la persona todavía no es, y la llama por su destino, no por su pasado.
Los 300
Dios reduce el ejército de 32 mil a 300 hombres, para que la victoria no se atribuyera a la fuerza humana: «no sea que se gloríe Israel contra mí» (Jueces 7:2). Con antorchas, cántaros y trompetas, unos pocos derrotan a una multitud.
La fe que todavía duda
Gedeón pide señales (el vellón mojado y seco), y Dios, paciente, se las concede. Es el retrato de una fe real, que avanza aun con miedo. El peligro viene después: el héroe hace un ídolo con el oro de la victoria. Hasta los grandes necesitan guardar el corazón.
Dónde leer en la Biblia
- Jueces 6–8