El camino a casa
Guía de culto en familia · tema: Yo soy · el camino, la verdad y la vida · edades 4–14 · 20 min
Apertura
Búsqueda del tesoro: antes del culto, esconde un pequeño premio (un chocolate, una notita cariñosa) en alguna habitación. Dales a los niños pistas confusas y contradictorias (dobla a la izquierda, no, a la derecha, ahora vuelve...) y déjalos dar vueltas un rato. Después un adulto dice: ahora solo síganme, y los lleva directo al tesoro. Pregunta: ¿qué es mejor, un mapa difícil o alguien que conoce el camino y va contigo?
Lectura
Cuenta el escenario: es la última cena; Jesús acaba de lavar los pies de los discípulos y les avisó que iba adonde ellos no podían ir (13:33 y 36). Están asustados. Un adulto lee los versículos 1 a 4 con voz tranquila, como quien consuela. Alguien hace de Tomás y lee la pregunta del versículo 5 con cara de no entender nada. Todos juntos leen la respuesta de Jesús en el versículo 6.
1«No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios. Creed también en mí. 2En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, os lo habría dicho. Voy a preparar un lugar para vosotros. 3Si me voy y os preparo un lugar, volveré y os recibiré en mi casa; para que donde yo esté, estéis también vosotros. 4Vosotros sabéis a dónde voy y conocéis el camino». 5Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?» 6Jesús le dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.
Enseñanza
Era la última noche antes de la cruz. Jesús había anunciado que sería traicionado y que iría adonde los discípulos no podían ir. Su corazón estaba turbado. Jesús empieza consolándolos: en la casa del Padre hay muchas moradas, como en una casa de familia grande donde siempre cabe uno más. Él va a preparar el lugar y volverá a buscarlos.
Tomás es honesto: «Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?» La respuesta de Jesús no es un mapa, es una persona: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí». No dice que muestra el camino, sino que es el camino; no dice que enseña verdades, sino que es la verdad; no dice que da vida, sino que es la vida. Sí, es exclusivo: hay un solo camino. Pero es un camino abierto a todos, porque pasa por la cruz, donde Jesús abrió la puerta de casa a quienes no podían llegar solos. Y las preguntas como la de Tomás son bienvenidas: fue una duda sincera la que arrancó de Jesús una de las frases más claras de todo el Evangelio.
Conversación
Para los pequeños
- ¿Para quién fue Jesús a preparar un lugar?
- Cuando nos perdemos, ¿qué es mejor: quedarnos solos o tomar la mano de quien sabe el camino?
Para niños
- Tomás hizo una pregunta porque no entendió. ¿Tienes alguna pregunta sobre Jesús o sobre el cielo? ¡Puedes hacerla ahora!
- Jesús dijo que es el camino, la verdad y la vida. ¿Cuál de esas tres palabras necesitas más hoy? ¿Por qué?
Para adolescentes
- Mucha gente cree que es intolerante decir que Jesús es el único camino. ¿Cómo responder con respeto, sin arrogancia? ¿Cambia la conversación el hecho de que ese camino pase por la cruz?
- Tomás no fingió entender. ¿Qué duda sobre la fe cargas y todavía no te has animado a decir en voz alta?
Para adultos
- ¿Qué ha turbado mi corazón últimamente? ¿Cómo sería entregárselo a Jesús, confiando en que él prepara el lugar y vuelve?
- En nuestra casa, ¿las dudas de los hijos se reciben como Jesús recibió la de Tomás, con paciencia y verdad, o con regaños y prisa?
Actividad
Sendero a la casa del Padre: con cinta de papel, hilo o cojines, hagan en el suelo un sendero que termine en una casita dibujada en una hoja. Pongan tres carteles en el camino: Camino, Verdad y Vida. Cada uno recorre el sendero diciendo, en cada cartel, una cosa que Jesús hace por nosotros. Los pequeños pueden ir con los ojos cerrados, guiados de la mano por un adulto.
Oración
Señor Jesús, tú eres el camino, la verdad y la vida. Cuando nuestro corazón se turbe, recuérdanos que nos preparas un lugar y que vas a volver. Hoy te entrego [cada uno dice una preocupación]. Danos valor para hacer preguntas y fe para seguirte paso a paso, hasta la casa del Padre. En el nombre de Jesús, amén.
Bendición
Romanos 15:13
Durante la semana
Caminata en familia: den un paseo juntos durante la semana (por la cuadra, en una plaza, en un parque) y, por el camino, cada uno cuenta una vez en que se sintió perdido y cómo encontró ayuda. Al final, oren por quienes todavía no conocen el camino. En casa, armen la caja de las preguntas de Tomás: cualquiera puede dejar ahí una duda sobre la fe, y la familia busca junta la respuesta en la Biblia.