El Buen Pastor
Historia bíblica para niños de 3–8 años. Léanla juntos, hagan los gestos y conversen al final.
Jesús contó la historia de un pastor que tenía cien ovejas. ¡Cien! ¡Qué rebaño tan grande!
👉 ¡Haz beee como las ovejitas!
El pastor conocía a cada oveja por su nombre. Les daba agua fresquita y las llevaba a todas a comer pasto verde.
Un día, contó las ovejas: noventa y siete, noventa y ocho, noventa y nueve… ¡Oh! ¡Faltaba una!
👉 ¡Cuenta con los deditos junto con el pastor!
Una ovejita se había perdido allá lejos, entre las piedras y los cerros. Beee… Estaba solita.
👉 Haz un beee bien bajito, como la ovejita perdida.
El pastor dejó las noventa y nueve y fue a buscar a la perdida, buscando por todas partes, hasta encontrarla.
👉 ¡Pon la mano en la frente y busca por todas partes!
¡La encontró! El pastor puso a la ovejita sobre sus hombros, lleno de alegría. ¡Qué abrazo tan rico!
👉 ¡Abrázate los hombros bien fuerte!
En casa, llamó a sus amigos: «Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido».
👉 ¡Aplaude de alegría!
Jesús explicó: cuando alguien vuelve cerca de Dios, ¡hay una fiesta de alegría allá en el cielo!
Jesús dijo: «Yo soy el buen pastor». Él te conoce por tu nombre y nunca se rinde contigo.
👉 Di tu nombre bien alto: ¡Jesús te conoce!
Versículo: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.” (Juan 10:11)
Para conversar con el niño
- ¿Cómo se sintió el pastor cuando encontró a la ovejita?
- Jesús sabe tu nombre. ¿Cómo te hace sentir eso?
Misión de la semana: Antes de dormir, di: ¡Gracias, Jesús, mi Buen Pastor, por cuidarme!